Francisco Guerrero
(1528-1599)



Desde los primeros años de mi niñez me incliné á el Arte de la Música, y en ella fui enseñado de un hermano mío, llamado Pedro Guerrero, muy docto maestro, y tal priessa me dio con su buena doctrina y castigo que con mi gran voluntad de aprender y ser mi ingenio acomodado a el dicho Arte, en pocos años tuvo de mi alguna satisfación. Después, por ausencia suya; deseando yo siempre mejorarme, me valí de la doctrina del grande y excelente Maestro Christoval de Morales; el qual me encaminó a la compostura de la Música bastantemente, para poder emprender qualquier Magisterio. Y assí, a los 18 años de mi edad fui recibido por Maestro de Capilla de la Iglesia Cathedral de Iaen con una racion, a donde estuve tres años. En fin de este tiempo vine a Sevilla a visitar mis padres, y el Cabildo de la Santa Iglesia me mandó que le sirviese de Cantor, con un salario bastante. Y yo, por agradecer aquesta merced, y obedecer el mandato de mis padres, dexé lo que tenia en Jaén teniendo por mucha honra, la que en esto se me hazia, aunque fuera mucho mayor la perdida de lo que dexaba. Desde a pocos meses de mi residencia en esta Santa Iglesia, fui llamado para el Magisterio, y Racion de la Iglesia de Málaga; y aviendose hecho examen entre sus Opositores, fui nombrado el primero por el Obispo Don Fernando Manrique, y el Cabildo, y enviando el nombramiento a su Magestad, fue proveido por su mandato, y se tomo la possesión por mi. Y poniéndome en orden para ir a residir mi Racion, el Cabildo de la Santa Iglesia de Sevilla, no permitio que yo dexasse su servicio.
Y para que con mejor titulo pudiesse yo dexar lo que ya posseia, se ordeno que el Maestro Pedro Fernández Maestro de Capilla de la Santa Iglesia de Sevilla y Maestro de los Maestros de España, fuesse jubilado, y se le diese media Racion, y la otra media se me diesse a mí, y mas el salario de Cantor, con cargo de enseñar, y dar de comer, y lo demás necessario a los seyses cantorcicos; y que si le alcanzasse en dias, entrasse yo en toda la Racion. Y assi estuvimos veinte y cinco años en compañía, y despues de sus dias fui proveido con perpetuidad en toda la Racion, con Bulas Apostólicas.



Este fragmento pertenece al Viage de Jerusalem, el libro que Guerrero publicó en 1590 después de realizar su peregrinación por Tierra Santa. En él resume su vida hasta ese momento, la cual se desarrolla casi en su integridad en Sevilla, su ciudad natal. Sin embargo, esto no quiere decir que no saliera nunca de allí, sino que por el contrario, queda constancia de que realizó diversos viajes por España y fuera de ella, en concreto Italia y la mencionada peregrinación a Tierra Santa, que realizó a la avanzada y asombrosa edad de sesenta años. Incluso programó un segundo viaje diez años después, pero cayó víctima de la peste que asoló Sevilla en 1599. Como dato significativo cabe señalar que el Cabildo acordó que fuese enterrado en la catedral y que sus exequias se celebraran con todos los honores propios de un prebendado. La producción musical de Guerrero es en su mayoría religiosa: motetes, misas, pasiones.... que publicó a lo largo de su vida. Pero lo que más nos interesa aquí es la colección de madrigales espirituales y villancicos que publicó en 1589 mientras estaba en Jerusalem y que tituló Canciones y villanescas espirituales. En ella se nos presenta un tipo de villancico que reúne las características formales que ya habían aparecido en el Cancionero de Upsala, enriquecido por las aportaciones realizadas por el genio creativo de Guerrero, especialmente en el aspecto expresivo. De esta manera en las Canciones y Villanescas espirituales hallamos un villancico en el que el texto y la música se hallan en una estrecha conexión. Y ello gracias a los siguientes recursos:
Estos son algunos de los mejores (y menos conocidos) villancicos de Francisco Guerrero:


Hombres, victoriaMIDI
Alma si sabes d'amorMIDI
A un niño llorando al hieloMIDI
Apuestan zagales dosMIDI
Es menester que se açierte MIDI
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